¿Cómo protegen los retretes nuestra salud?

Más de la mitad de la población mundial, o sea 4 200 millones de personas, no disponen de un saneamiento seguro. (OMS/UNICEF 2019)

Sin un saneamiento seguro y sostenible, las personas a menudo no tienen más remedio que utilizar retretes inadecuados o en mal estado, o defecar al aire libre. Incluso donde existen retretes, los desbordamientos y fugas de las tuberías y de los sistemas sépticos, así como el tratamiento o los vertidos inadecuados, de los residuos humanos pueden llevar a que esos residuos sin tratar entren en el medioambiente y contribuyan a la propagación de enfermedades mortales y crónicas, como el cólera y las lombrices intestinales.

Los sistemas de saneamiento sostenibles, junto con las instalaciones y los conocimientos necesarios para mantener una buena higiene, son una sólida protección contra la COVID-19 y futuros brotes de enfermedades. La higiene de las manos salva vidas: lavarse las manos regularmente con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol es una de las barreras más eficaces contra la propagación de enfermedades.

Día mundial del retrete 2021, depuración aguas residuales, saneamiento

Mejorar el acceso a instalaciones sanitarias y de lavado de manos en establecimientos de atención de la salud reducirá las tasas de infección y mortalidad, en particular en la salud maternoinfantil. La disponibilidad de baños higiénicos y privados con agua corriente y limpia, lavabos y jabón ayudará a las mujeres y a las jóvenes a vivir la menstruación con seguridad y dignidad.

En todo el mundo, el 80 % de las aguas residuales que genera la sociedad vuelve al ecosistema sin haber sido tratada ni reutilizada. (Sato y otros, 2013)6 Gestionar de forma segura las aguas residuales no solo impacta profundamente en nuestra salud y condiciones de vida, sino que esa gestión también tiene un enorme potencial como fuente asequible y sostenible de energía, nutrientes y agua que puede mitigar el riesgo climático en los sectores de la agricultura y la energía.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible (meta 6.3) nos exige de aquí a 2030 “mejorar la calidad del agua reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentando considerablemente el reciclado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial”. El logro de esta meta es esencial para poder disfrutar de un medio ambiente con agua limpia y generar medios de subsistencia sostenibles.

Fuente: https://www.worldtoiletday.org

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies